miércoles, 27 de enero de 2010

Dientes Como León de un Metro de Alto... Entre las enredaderas, si, la de esa Enredadera Viviente.

" Con perspicacia, si llegas, todo se puede entender... 
Y... con tu suspicacia, es imposible vivir."

Bueno, la verdad es que esto es un reporte, nada más... ¿cierto?
Hoy me encontré con una grata sorpresa cibernética, pero que detrás que tanto código, colores y letras tiene nombre y apellido, cuerpo, alma y, sobre todo, mucho corazón.
Fue una seguidilla de  casualidades que me hicieron llegar ahí, no esperaba ver a esa persona ahí, o leerla, a lo mejor... la verdad es que tampoco quería, pero me fue inevitable, como varias veces hablar.
Y creo que me fue más sopresivo ver un detalle, pero que era eso solamente un detalle, por que lo que me importó estaba dado, ahí... Estaba dicho, no lo vi a tiempo, nadie lo vió a tiempo, por algo quedamos uno a cada lado de la vereda. Aparte del daño del que nadie se quiso hacer responsable. Que por lo demás está perdonado, jamás olvidado, no quisiera mentir.

Se me pasan muchas cosas por la cabeza, cosas tan locas como las que no pienso decir, por que sería un desacuerdo con mi boca, una lucha para que mi cuerpo ejecute y finalmente un caos, pero nunca está demás pensar que se podría lograr. Lo difícil es hacer un balance, una proporción de cuánto estaría dispuesto a perder y hacer perder, contra lo que gano... Mi subjetividad me dice que lo que ganaría no tiene valor ni siquiera sentimental, es más grande que eso, vale mucho más, pero lo objetivo es que la balanza que necesitaría debe poder nivelar 3 o 4 elementos al mismo tiempo... ahí es lo complicado.
Además, ¿por qué socavar? Tengo un sólo motivo para eso, con nombre y apellido... pero insisto, no vivo en mi metro cuadrado, entendí eso, después de un largo tiempo.

Haciendo un pequeño recuento... Perdí muchas cosas la última vez que exhumé el pasado, me acuerdo que se volvió a morir todo y lo que perdí fue enterrado en el mismo hoyo. Lógicamente son cosas que jamás voy a recuperar como eran... igual eso me alegra, por que algo de erróneo había en eso, por algo tuvo que irse de mi. No obstante mi pérdida y vacío, gané algunas cosas y refiné algunas otras, ergo, puedo comesar a emprender en algunos avances, respecto de mi persona.
Algunas cosas me hicieron recuperar, primero que todo, mi calidad humana, creo que si hay un momento en el que valen la pena algunas cosas, es en este; segundo, ecuperé mi capacidad de razonar, entre la frialdad y la conciencia, y bueno, seguramente otro montón de cosas que he notado, pero que no las identifico bien todavía.
En fin, fue un aporte a mi vida haberme encontrado con eso que me encontré. Ni idea si haré algo, me daré el tiempo para conversarlo conmigo y con alguien más que le interese...

Advertencia: Como se ve, los que han notado que siempre que escribo jamás me refiero  a nada concreto, ni nombres ni siquiera circunstancias, volverán a no entender esto, pero me entenderán seguramente.

Acá dejo un poema, que yo creo que es el que más me gusta, que ya lo había puesto, pero que ahora me gusta más. Roque Dalton
Como tú

Yo como tú
amo el amor,
la vida,
el dulce encanto de las cosas
el paisaje celeste de los días de enero.

También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote de las lágrimas.
Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como el pan,
de todos.

Y que mis venas no terminan en mí,
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos.


_________________________

Sin más que agregar, esto sería todo. Paranoia mal desarrollada, tu no... No a ti.

Sì, tú si, a ti si... Nunca pensé que un lugar como ese podía verse así... si, a eso me refiero, tampoco pensé que una sonrisa podía regalarse así, jamás volví a regalar una como esa. Pasé por ahí solo dos veces, lo más descuidado posible para no recordar. Saludos.